En la tarde de ayer, la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos publicó el informe de inflación de febrero, reflejando un crecimiento mensual del 0.4% (frente al 0.3% esperado) y una variación anual del 3.2% (frente al 3.1% esperado). La inflación subyacente, que excluye los precios volátiles de la energía y los alimentos, se enfrió del 3.9% en enero al 3.8%, pero se mantuvo por encima del 3.7% esperado. El incremento en los precios estuvo principalmente impulsado por los precios de la gasolina y el alojamiento, que contribuyeron al 60% del incremento mensual del IPC. La gasolina subió un 3.8%, mientras que el alojamiento aumentó un 0.4%, por debajo del 0.6% de enero. Otro factor que contribuyó al alza fueron los precios del transporte, que incluyen seguros, repuestos y pasajes, los cuales subieron un 1.4% en febrero. Los precios de los alimentos se estabilizaron y no mostraron incrementos durante el mes, después de haber subido un 0.4% en enero, mientras que los precios de los alimentos consumidos fuera de casa también se moderaron de 0.5% en enero a 0.1% en febrero.

¿Cómo han reaccionado los mercados?

A pesar de que los datos de inflación estuvieron por encima de lo esperado, el mercado no ha reaccionado negativamente al reporte. Los datos salieron levemente por encima de lo esperado, pero no lo suficientemente altos como para hacer pensar que la Fed va a continuar la pausa en su política monetaria más allá de junio. El mercado de futuros sigue apuntando a un recorte en junio de 25 puntos básicos, con un 60% de probabilidad, por encima del 55% de la sesión anterior.

El mercado de renta variable ha reaccionado positivamente a lo largo de la mañana, con el S&P subiendo en el entorno del 1% en el día. El enfoque parece seguir siendo que los recortes llegarán en junio y que el dato de inflación, levemente por encima de lo esperado, no es suficiente para debilitar el entusiasmo de los inversionistas.

Por el lado de la renta fija, el reporte puso una leve presión alcista a lo largo de la curva de los tesoros, afectando a los bonos y tesoros, especialmente los de mayor duración. Tanto la tasa de tesoros a 2 como a 10 años, han subido algo más de 5pb. A pesar de que hay leves incrementos, la reacción del mercado ha sido moderada. De manera similar, el dólar se ha apreciado ante los mayores rendimientos de los tesoros y se ha beneficiado también por la fortaleza de la economía de EE.UU. comparada con otras regiones. Ante la apreciación del dólar y las mayores tasas de interés, el oro se dirige hacia su primera sesión negativa de las últimas nueve.

¿Cuál es nuestra recomendación?

El reporte de inflación de esta mañana no cambia nuestra perspectiva de que los recortes de tasas de interés deben llegar a mediados de año, lo cual tendría un impacto positivo en renta fija y renta variable. Durante el mes, hemos mantenido nuestra posición neutral en duración, ya que los datos económicos reflejan que, aunque haya una desaceleración, la economía sigue fuerte y por encima de lo esperado, y aún existen riesgos de aceleración de la inflación, como lo mostró el reporte de hoy. Estos factores nos llevan a estar subponderados en renta fija, a la espera de que un mayor enfriamiento en la actividad económica, el empleo y la inflación permitan una caída en los rendimientos de los tesoros. Mantenemos la sobreponderación en renta variable, dado que el dato de inflación no cambia nuestra visión de EE.UU. sigue encaminado hacia aterrizaje suave y de que la Fed está próxima a comenzar su transición de una política monetaria restrictiva hacia una neutral.

Informate para tomar mejores decisiones financieras.
Contactá a un asesor de inversiones.

CLICK ACÁ